20 ene. 2007

Un tropezon no es caida... si existe quien te levante!!!

Aquí estamos nuevamente, escribiéndoles desde algún lugar en el sur del país. En nuestra estadía en Perito Moreno, además de ser muy bien recibidos por la municipalidad de dicho pueblo, compartimos cabaña con Moni y Héctor, quienes de inmediato pasaron a unirse a nuestro sueño y a vivirlo con nosotros, al igual que tanta gente del camping. Pero aquí no pudimos reparar el escarabajo ya que ningún mecánico tenia el conocimiento, ni la voluntad para ello. Así que tomando aire y con unos cuantos litros de aceite, partimos hacia Esquel, recorriendo los últimos 120 km de ripio que nos quedaban hasta Río Mayo. Al llegar a Río Mayo festejamos el fin del ripio, pero no sabíamos que la ruta que nos esperaba por delante, tenía unos cráteres interesantes… pero bueno, estas son las sorpresas que nos da nuestro amado país.
Así llegamos a Tecka, donde el sol del atardecer creaba un mundo mágico a nuestro alrededor. Y como se nos venia la noche, armamos la carpa y nos quedamos con las ganas de llegar a Esquel ese mismo día. Pero a la mañana siguiente, le pedimos un ultimo esfuerzo a Topsy y salimos hacia Esquel, viajamos sin problemas pero debíamos parar cada tanto a controlar aceite y enfriar motor… así llegamos a Esquel con la urgencia de un médico para el escarabajo. Llegando a la avenida principal, sentimos que el típico ruido de nuestro motor, dejaba de sonar y nos quedamos sin poder seguir. Cuanto nos miramos para ver qué hacíamos, nos golpean la ventanilla, y se acerca un policía pidiéndonos papeles, pensamos, justo ahora nos joden con esto. Bueno, presentamos la documentación requerida, y ya que estábamos le contamos al policía nuestro problema y justamente el mecánico de la policía es el hijo del único mecánico que conoce de escarabajo en Esquel, así que ahí nomás nos indico como encontrarlo, y después de un viaje en grúa, llegamos al taller donde nos revisaron el auto y nos dijeron que se lo llevemos al día siguiente, así que armamos campamento en Esquel, y nos quedamos a la espera del doctor para el Topsy. Al día siguiente visitamos Trevelin (haciendo dedo) y preparamos todo para instalarnos en el taller mecánico… pero a la media hora ya estábamos de vuelta, ya que como tenían mucho trabajo nos arreglarían el auto recién el lunes… decepcionados y bajoneados nos volvimos el camping… a esperar…
Pero todo esto era para aprender que todo sucede por y para algo…
Al ratito recibimos un llamado, era Pablo, otro loco de los escarabajos que vive en Esquel y quería ayudarnos… esa era su única meta… ayudar!!! Se acerco al Camping, nos hizo llevar el escarabajo hasta su casa y empezamos a “meter mano”… Una pieza por acá, otra por allá, y quedo el motor desarmado!!! Yo ya para ese momento estaba con el corazón en la boca pero entregado… vimos que la perdida estaba en el radiador de aceite… conseguimos los repuestos… sacamos mugre del año 74! Compartimos con la familia de Pablo, pedimos a Dios… volvimos a armar todo, y… en el primer arranque el motor comenzó a andar, respirando aire puro, y sin derramar una gota de aceite!!! GRANDE PABLO!!! Saltamos de felicidad!!!

Agotados nos fuimos a dormir; pero con la tranquilidad de saber que podíamos seguir con nuestro sueño; gracias a los que se animan a soñar como nosotros.
Ahora estamos arreglando otros detalles del Topsy, junto a Pablo, y muchos conocidos de él que nos dan una mano. Si todo sigue así, pensamos salir hoy hacia El Bolsón, para seguir luego hacia Bariloche… Así que esperamos seguir conociendo gente maravillosa como la de Esquel, por esos lugares. Y seguir aprendiendo de la vida, sus vueltas, sus complicaciones, sus sorpresas y su magia…

"Si lo puedes soñar, lo puedes hacer..."